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19 Apr
19Apr

¿Cuántos nos hemos sentido débiles y sin carácter? Hay mucho pueblo de Cristo que hemos atravesado el valle de la falta de identidad.

Cuando El Dios Padre empieza su obra paternal en aquellos que hemos tenido carencia de identidad de Hijos, suele ser un tiempo de proceso de fuego, porque Él necesita afirmar su PATERNIDAD en nosotros. 

Los efectos de lo mencionado, nos llevan a tener vidas inseguras, llenas de miedos; lo que no nos permite vivir la abundancia que Jesús prometió en su palabra. 

Recibí una palabra para este tiempo Kairós, en vísperas de la Pascua 2024, de acuerdo con el calendario de Dios. Es el tiempo de la cosecha de la cebada, en este primer mes bíblico y sin tener conocimiento de este gran detalle, hace pocos días Dios Padre me recordó un mensaje que me llevó a compartir varios años atrás. “El Pan de Cebada”.

Hay toda una historia de batallas, en esta ocasión el Valiente Gedeón tenía por enemigos a los madianitas (yo le diría sus enemigos de toda la vida). Dios interviene en su vida afirmándolo su identidad y qué podía llegar a ser. Dios enseña por medio de un sueño a un hombre del campo contrario, en el cual un pan de cebada venía rodando cuesta abajo hacia su campamento; ¡entonces cuando golpeaba una carpa, la volteaba y la aplastaba! 

Gedeón escuchó la interpretación de sus mismos labios: “Tu sueño solo puede significar una cosa: ¡Dios le ha dado a Gedeón, hijo de Joás, el israelita, la victoria sobre Madián y todos sus aliados! Jueces 7:14.

Dios Padre me indicaba que tomando en cuenta el nuevo pacto, donde al Hijo se le dio toda potestad, es Jesús, la representación del Pan de Cebada en el campo del enemigo. 

Era una tremenda esperanza, saber que el pueblo de Israel estaba sitiado, pero a través del poder de Dios iban a tener la victoria, por ello necesitaba usar a su guerrero para llevar a cabo su estrategia. De la misma forma nosotros somos vencedores, Jesús nos ha colocado en lugares celestiales junto con Él y nos ha dado la autoridad para permitir y prohibir en el cielo como en la tierra. 

Que Jesús sea el Pan de Cebada en nuestras vidas, derribando fortalezas que hemos permitido formar a lo largo de nuestras vidas y la gran noticia, Él se agrada en usarnos para que juntos arranquemos, destruyamos, arruinemos y derribemos todo aquello que ha impedido vivir nuestra plenitud en Él, "el campo del enemigo".

En definitiva, para un tiempo como este. Dios Padre está convocando a sus Gedeones para cosechar la cebada sin intervenciones de enemigos que deben ser destruidos. 

Sueño: Pocos días atrás Dios Padre me enseñó a través de un sueño, las épocas de oscuridad que vienen, el llanto y el crujir de dientes que está escrito en la palabra, más recibí un mensaje muy claro, la voz del Padre diciéndome y diciendo a su pueblo "GOLPEA" "GOLPEA" "GOLPEA". 

Así como le fue concedido Gedeón golpear las carpas y destruir el campo enemigo por el poder de Dios, hay un llamado fuerte y decisivo para su ekklesia:  "Golpea" con todas las armas espirituales que nos han sido otorgadas. 

Los tiempos Moed (tiempos establecidos) de Dios son tan perfectos, reiterando que estamos a días de la Pascua, donde recordamos la liberación que el Dios de Israel hizo a su pueblo, sacándolos de la opresión del enemigo. Es un tiempo preciso para derrotar no con fuerza, no con espada, sino con el Espíritu de Dios a esos enemigos que así como los madianitas han estado por ciclos y por largos tiempos, oprimiéndonos y robando toda la vida que Dios ha tenido para nosotros.

Al leer la historia de Gedeón y conocer quién era y en quién se convirtió, sabemos que en medio de eso. ¡Hubo todo un proceso! Por lo tanto, el Señor nos dice: 

¡Guerrero valiente, el Señor está contigo! 

¡Yo soy quien te envía!

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